Aquí comparto contigo un ejercicio que utilizo muchas veces en mis sesiones, con alumnos nuevos o, en determinadas ocasiones, de forma regular con ciertas personas.
Y aquí lo tienes tú, by the face 😉
Espero que lo disfrutes y le saques provecho.
Para este ejercicio sólo vas a necesitar llevar ropa cómoda y poder tumbarte en el suelo.
Puedes estar sobre una esterilla de yoga, o tumbarte sobre una alfombra. Busca algo ligeramente mullido y que te aísle del posible frío del suelo. Pero evita tumbarte sobre una colchoneta demasiado blanda, o en la cama, porque no funcionaría.
Por último, un AVISO IMPORTANTE: este ejercicio está planteado para una persona sana. Ten presente que no estoy contigo y yo no puedo verte ni valorarte, por lo que recae bajo tu responsabilidad el decidir si es apto o no para ti.
Si tienes lesiones importantes, especialmente de columna, como hernias, y/o si sólo el tumbarte en el suelo con las piernas estiradas es un reto para ti, puede que no sea buena idea que lo practiques.
Si las molestias son ligeras puedes colocarte un almohadón o una manta enrollada bajo los muslos; si aun así te molesta la espalda, descarta hacerlo a solas. En cualquier caso, si tienes dudas, te recomiendo que escuches primero el ejercicio, sin hacerlo, y que la primera vez practiques más suavemente. En cualquier caso, la decisión final es tuya.