Imagínate que tienes una caja de herramientas llena de destornilladores de estrella. Todos son iguales.
Y entonces te toca desatornillar un tornillo de estrella y sacas el destornillador.
Y luego tienes que clavar un clavo. Y sacas el destornillador.
Y ahora va y te toca apretar una tuerca y… ¡sacas el destornillador!!
Y, por supuesto, lo sacas también para desatornillar un tornillo de cabeza plana (son los que sólo tienen una raja en medio, por si no lo sabías 😉
Ahora imagina que tu caja de herramientas está llena de martillos.
O de taladros.
Imagina el destrozo.
Así, tristemente, vamos la mayoría por la vida.
Quizás no llevamos sólo destornilladores del mismo tamaño en la caja, está bien, pero apenas llevamos destornilladores de tamaños distintos, una pequeña llave inglesa, un trozo de cinta aislante…
Y tira millas.
Cualquier amante del bricolaje que se precie sabe que eso es un despropósito, que así no se llega a ningún lado.
Pero, como te decía, tristemente así va la mayoría por la vida.
Lo que yo te ofrezco es enseñarte a “desprogramarte” (algo en plan la famosa pastilla roja de Matrix, sí, pero contigo, con tu vida).
Te acompaño a desmontar lo que te enseñaron a ser, decir, pensar, hacer… y que ahora te está haciendo daño, no te sirve, está desactualizado, se te queda corto.
Y lo que aprendiste que te va bien, lo cuidamos y regamos, como una planta.
Para todo ello, el cuerpo nos sirve de gran apoyo, bien porque en ocasiones es lo mejor para salir de estados estancados (ansiedad, estrés crónico, depresión…), bien porque a menudo nuestros hábitos nos dan muchísima información valiosa.
Lo que buscamos es que tengas la capacidad de elegir cómo responder a lo que te va ocurriendo en la vida (vamos, que mi objetivo último, personal y compartido, es que todos seamos más LIBRES).
Te voy acompañar a salirte del tiesto. No te esperes que sea rápido, tenemos que luchar contra los 30, 40, 50 o más años que llevas a tus espaldas.
Es un duelo de titanes.
Y tú irás viendo cuánto quieres salirte del tiesto: ¿que quieres salir del todo?, ¿que te vale con asomar la patita?, ¿o con un dedillo para atravesar este desafío vital ya te va bien…? Eso lo irás decidiendo tú.
Para hacer esto y enseñarte a pensar, sentir y vivir DIFERENTE te comparto mi atípica caja de herramientas, que te garantizo que no son las que te vas a encontrar si vas al típico psicólogo de carrera, o al típico…
Nada.
Pero… ¿desde cuándo vamos a aprender a salirnos del tiesto con alguien que vive en el tiesto?
¿Desde cuándo le pido a un operario de línea de montaje que me enseña a ser MacGyver, o a un martillo que me enseñe a ser una navaja suiza?
Pues eso.