En esta meditación buscamos un «cambio de perspectiva» para instalar creencias básicas diferentes en torno a tu bienestar, salud, confianza o sentido de abundancia.
Lo hacemos de una forma doble. Facilitando entrar en un estado relajado para estar más receptivos, repitiendo afirmaciones, y jugando con el lenguaje para realizar un cambio del punto de vista, lo que te ayudará a colocarte en distintas posiciones y visualizarte con más facilidad.
Con esto último facilitamos lo que en algunas escuelas llaman el «cambio de observador». Es decir, salimos de estructuras rígidas, flexibilizamos nuestra autoimagen y nos hacemos más receptivos a otras miradas, otras posibilidades.
No es necesario hacer esta práctica cada día. Puedes hacerla cada 2-3 días, y cuando reconozcas que te estás atascando en creencias y opiniones sobre ti que te hacen daño y te limitan.