“Tengo más consciencia en la vida cotidiana, que era algo que quería conseguir: no quería que Mindfulness fuera el momento de meditación y luego dejarme llevar por el tren de la vida. Descubro cosas nuevas cuando voy caminando, me doy cuenta de cosas pequeñas, tengo más necesidad de estar en la naturaleza… Descubro cosas acerca de mí misma que antes podía intuir y no sabía, y ahora noto clarísimo el mensaje. Y disfruto de la meditación a solas: antes meditaba con música o guía y durante el curso lo solté. Estoy contenta de haber encontrado ese espacio para mí misma”.