«Valoro más lo que tengo alrededor. Me lo tomo de otra manera. Cuando hay algún problema intento conectar con el curso y me pregunto para qué estar mal, para que empezar una discusión, o reñir con mis hijos… Me ha hecho ser más consciente y busco evitar que se creen tantas situaciones de conflicto y ser más paciente hacia mí y los demás. Veo las cosas totalmente diferentes, y cuando me sale el chip de criticar algo me detengo y pienso. En ese sentido el curso me ha servido mucho».